Proyecto de riego asociativo en San Ignacio es uno de los 9 de este tipo aprobados por INDAP para un total de 47 familias campesinas en 5 comunas de la región. A la actividad asistió Antonella Pecchenino, subdirectora nacional (S) de ese servicio del Ministerio de Agricultura.
Productores agrícolas del sector Pueblo Seco, en San Ignacio, celebraron el inicio de las obras de entubamiento del canal que abastece a sus predios con agua en el sector Pueblo Seco, como parte de uno de los 9 proyectos de riego asociativo similares aprobados por INDAP para 2026 en Ñuble.
Maquinaria de remoción de tierra y equipos técnicos comenzaron las excavaciones e instalación de 208 metros de tubo en el Canal Santa Isabel B Sur. Su implementación permitirá reducir la filtración del agua en el trayecto al predio y optimizará el riego en 97 hectáreas.
La construcción tiene un costo de $55.216.792 de los cuales $49.735.113corresponden a un incentivo de INDAP y $5.481.679 al aporte por los regantes. El total de inversión en la región para los 9 proyectos similares que cubrirán 2.800 metros de canales es de casi $430.000.000.
En la actividad participaron la subdirectora nacional (s) de INDAP, Antonella Pecchenino, junto al delegado presidencial regional, Diego Sepúlveda, el seremi de Agricultura, Juan Luis Enríquez, la directora regional (s) de INDAP, Claudia Parra, y el alcalde de San Ignacio, Patricio Suazo.
Pecchenino destacó que “las inversiones en energía y riego es donde queremos poner una fuerza relevante para la seguridad hídrica del país. Es uno de los ejes de trabajo que tenemos como INDAP y como Ministerio de Agricultura. En el caso de este canal en San Ignacio se trata de 208 metros que serán entubados y que beneficiará a 350 hectáreas de riego”.
Jorge González, presidente del grupo de regantes de Santa Isabel B Sur, explicó que “el canal cruza por el pueblo y cuando existe contaminación, no solo se afecta el canal, también se pone en riesgo el trabajo de los agricultores y la calidad de los productos que llegan a las familias. En el sector hay productores de maíz, hortalizas y arándanos, y todos sabemos que cada vez es más importante contar con agua limpia y segura”.
Reducir pérdidas y asegurar que el agua llegue a los cultivos permite sostener la producción, resguardar la actividad agrícola local y aportar directamente a la seguridad alimentaria, no solo de las familias campesinas, sino también del territorio. La visita de la subdirectora nacional (S) de INDAP incluyó encuentros con viñateros, productores de castañas y al Mercado Campesino de El Carmen.