INDAP Biobío define su estrategia 2026-2030 con foco en la Agricultura Familiar Campesina y sus territorios
- La dirección regional de INDAP Biobío reunió a equipos nacionales, jefaturas regionales y agencias de área para definir las directrices territoriales que orientarán la gestión institucional durante los próximos cuatro años, fortaleciendo una planificación enfocada en resultados y en las necesidades de la Agricultura Familiar Campesina.
Con el objetivo de definir las directrices territoriales en torno a la Estrategia Institucional INDAP 2026-2030, la dirección regional de INDAP Biobío realizó una jornada de planificación en Concepción, instancia que permitió abordar los lineamientos que orientarán el apoyo de la institución a las agricultoras y agricultores de la región durante los próximos cuatro años.
La actividad fue encabezada por la asesora de la Subdirección Nacional de INDAP, Alejandra Lapostol Burgos, y la jefa del Departamento de Presupuesto de INDAP, Karen Alcántara, y contó con la participación del director regional (s) de INDAP Biobío, Marcelo Jelves Azócar, junto a jefaturas de unidades regionales y de las agencias de área de Arauco, Concepción, Cañete, Tirúa, Alto Biobío, Los Ángeles, Yumbel y Santa Bárbara.
Durante la jornada se trabajó en la definición de las prioridades regionales y territoriales para la implementación de la estrategia institucional, con énfasis en una gestión basada en resultados, la pertinencia territorial y la articulación de instrumentos que respondan de manera efectiva a las necesidades de la Agricultura Familiar Campesina.
La asesora de la Subdirección Nacional de INDAP, Alejandra Lapostol Burgos, destacó que esta instancia es clave para asegurar que la Estrategia INDAP 2026-2030 se traduzca en acciones concretas en los territorios. En ese sentido, señaló que las agencias de área constituyen el núcleo de la gestión institucional, ya que es en su trabajo directo con los usuarios donde las directrices nacionales se convierten en soluciones oportunas y eficientes para enfrentar los desafíos de las familias agricultoras.
Por su parte, el director regional (s) de INDAP Biobío, Marcelo Jelves Azócar, explicó que esta modalidad de trabajo permite desarrollar una planificación territorial orientada a resultados, basada en la identificación de las características, brechas y oportunidades de cada territorio. A partir de ese diagnóstico, agregó, se definen los resultados esperados, las iniciativas necesarias para alcanzarlos y los instrumentos de INDAP más adecuados para su implementación, utilizando indicadores verificables que permitan medir los avances y efectos de las intervenciones.
La autoridad regional añadió que este enfoque transforma los instrumentos de fomento en herramientas para resolver problemáticas concretas y generar impactos medibles en los territorios. Asimismo, destacó que el éxito de la gestión institucional durante los próximos cuatro años dependerá de la capacidad de adaptar las directrices nacionales a las distintas realidades productivas y sociales presentes en la región del Biobío.
Hoja de ruta para los próximos desafíos
La Estrategia INDAP 2026-2030 constituye una hoja de ruta diseñada para preparar a la institución y a la Agricultura Familiar Campesina frente a los desafíos productivos, climáticos, tecnológicos y demográficos de los próximos años. Su propósito es proyectar y fortalecer el histórico rol de INDAP como entidad de apoyo a los pequeños productores, impulsando además el desarrollo económico rural sostenible con enfoque territorial, gestión por resultados y una sólida articulación público-privada.
En este contexto, la directora nacional de INDAP, Antonella Pecchenino, ha señalado que la Estrategia INDAP 2026-2030 busca transformar progresivamente a la institución en una agencia pública de desarrollo económico rural, mediante un acompañamiento diferenciado según las necesidades de los productores y una mayor pertinencia territorial.
Este nuevo enfoque apunta a fortalecer las capacidades productivas, comerciales, organizacionales y de innovación de las familias rurales, contribuyendo a mejorar sus ingresos, aumentar su resiliencia y generar mayores oportunidades de desarrollo en los territorios donde viven y producen.