INDAP entrega praderas suplementarias para asegurar la alimentación animal en la Región del Biobío

Autor: Milena Lister

Zona Sur Sustentabilidad y adaptación al cambio climatico Biobío
Praderas suplementarias Indap Biobío 2026

Un total de 1.141 productores agrícolas de la Región del Biobío están siendo beneficiados con el Programa de Praderas Suplementarias y Recursos Forrajeros (PPSRF) del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP).

La entrega de insumos, que se coordina con las municipalidades que trabajan con INDAP, cuenta con una inversión de $465.695.830 y permitirá establecer 874 hectáreas de praderas con especies forrajeras de alto nivel nutricional que permitan asegurar la alimentación ganadera durante los meses de invierno y otros períodos críticos de disponibilidad de forraje.

Así lo informó el director regional (S) de INDAP, Marcelo Jelves, quien manifestó que el despliegue regional ha abordado las 33 comunas rurales en las cuales la institución tiene presencia, incluidas Isla Mocha e Isla Santa María, garantizando así una mayor estabilidad productiva para las familias rurales.

Jelves agregó que el programa apoya de forma concreta a los pequeños ganaderos, quienes pueden asegurar la alimentación de sus animales en los momentos de mayor escasez de forraje. Detrás de cada entrega de insumos hay una planificación técnica que busca fortalecer sus sistemas productivos, mejorar la disponibilidad de alimento animal y dar mayor seguridad a la actividad ganadera familiar.

Por su parte, el seremi de Agricultura, Francisco Lagos, destacó que este programa de INDAP está diseñado para responder a los desafíos agroclimáticos que afectan a los pequeños productores de la región. “Además de abordar el déficit de forraje en períodos críticos, se fomentan actividades productivas que contribuyen al desarrollo de emprendimientos tanto individuales como asociativos”, agregó la autoridad del agro.

El programa otorga incentivos económicos no reembolsables para el establecimiento y mantención de praderas suplementarias y recursos forrajeros, cofinanciando el costo total neto bajo distintos sistemas de manejo agronómico —convencional, tradicional, orgánico, agroecológico o regenerativo—, asegurando así la alimentación animal durante épocas de escasez.