Turismo rural: agricultoras de Malleco y Cautín potencian sus emprendimientos con el apoyo de INDAP
De cara a la temporada estival, dos experiencias de Los Sauces y Pucón muestran cómo la vida campesina, la naturaleza y las tradiciones se transforman en atractivos turísticos y oportunidades económicas para las familias rurales.
Cabalgatas, gastronomía campesina, contacto con la naturaleza y experiencias vinculadas a las labores agrícolas forman parte de las alternativas que ofrece el turismo rural en La Araucanía. Con la llegada del verano cada vez más cerca, dos agricultoras, de las provincias de Malleco y Cautín, se preparan para recibir visitantes en emprendimientos que han fortalecido con el acompañamiento de INDAP.
Se trata de Magali Orellana Torres, de Los Sauces, y Judith Goeppinger Barrera, de Pucón, quienes han encontrado en esta actividad una manera de complementar sus labores agrícolas, compartir las tradiciones del campo y generar nuevas fuentes de ingresos para sus familias.
En el sector Porvenir de Los Sauces, Magali Orellana comenzó a desarrollar su iniciativa turística en 2019, aprovechando las características naturales de su predio y su trayectoria como agricultora. Actualmente ofrece cabalgatas, pesca recreativa, gastronomía tradicional y espacios de descanso, donde los visitantes pueden disfrutar de la tranquilidad del entorno rural. A lo largo de estos años, ha contado con asesorías, proyectos de inversión y financiamiento crediticio de INDAP, apoyos que le han permitido mejorar progresivamente su infraestructura y ampliar los servicios disponibles.
“El turismo rural de INDAP nos ha mejorado la vida a nosotros los campesinos, porque ellos son los que nos han dado el soporte, ya sea con créditos, proyectos, ayuda técnica, con todo”, destacó Magali Orellana. La emprendedora también valoró la posibilidad de compartir con los visitantes la alimentación tradicional, las costumbres campesinas y las actividades que forman parte de su vida cotidiana.
Experiencias que conectan con las raíces
En el sector Pichares de Pucón, Judith Goeppinger Barrera desarrolla junto a su familia Agroturismo La Granja, un espacio que invita a conocer y participar directamente en las labores del campo. Su propuesta combina alojamiento, contacto con animales, recolección de huevos, cosecha de frutas y hortalizas, además de preparaciones gastronómicas con productos del predio.
Judith Goeppinger explicó que la iniciativa surgió hace más de dos décadas, al identificar el interés de visitantes que buscaban alternativas de descanso alejadas de los centros urbanos. “Vimos una oportunidad y vimos que no toda la gente quiere estar aglomerada en el pueblo. También hay un segmento de gente que quiere reencontrarse con sus raíces”, comentó.
Durante su trayectoria, la agricultora ha recibido acompañamiento técnico e inversiones de INDAP que han contribuido al desarrollo de sus instalaciones y servicios. “Hemos aguantado todas las adversidades gracias al turismo rural, al INDAP regional y al de Pucón. Ellos han sido un apoyo fundamental”, expresó.
Un complemento de la agricultura
La directora regional (s) de INDAP Araucanía, Ingrid Cid, destacó que ambas experiencias reflejan el propósito institucional de promover alternativas económicas que permitan a las familias campesinas diversificar sus ingresos, manteniendo sus actividades agrícolas: “Trabajamos el turismo rural como una actividad conexa a lo que ellos desarrollan en la agricultura. Necesitamos que los agricultores sigan siendo agricultores, que no dejen sus huertas, sus pollos, su ganado”.
La autoridad agregó que, mediante asesorías especializadas, capacitación, créditos e instrumentos de inversión, la institución contribuye al crecimiento de estas iniciativas, fortaleciendo tanto las capacidades productivas como la atención de visitantes. Asimismo, resaltó el valor de ofrecer experiencias auténticas, donde las personas puedan conocer las actividades agrícolas, compartir con las familias campesinas y descubrir las tradiciones que forman parte de la identidad regional.
Las historias de Magaly Orellana y Judith Goeppinger reflejan el potencial del turismo rural en La Araucanía, una alternativa que permite complementar los ingresos de la pequeña agricultura y, al mismo tiempo, ofrecer a los visitantes nuevas formas de descubrir paisajes, sabores y costumbres del campo, especialmente durante la próxima temporada estival.