Aceite de oliva extra virgen con denominación de origen: el tesoro nutricional que alberga el Valle del Huasco

Autor: Avelino Araya

Norte Chico Mercado Atacama
Aceite de oliva extra virgen del Valle de Huasco

Único en el continente americano, reconocido y garantizado en su calidad y autenticidad, hoy se abre paso como referente del panorama agroalimentario de Atacama.

Llega el verano y la Región de Atacama es un escenario ideal para que los visitantes conozcan sus encantos naturales. Uno de esos tesoros proviene de la agricultura familiar campesina. Reconocido por sus cualidades, como su denominación de origen y su calidad nutricional, por su alto contenido de polifenoles, ácidos oleicos y características organolépticas, el aceite de oliva del valle del Huasco identifica a este territorio, principalmente la variedad sevillana, y es un patrimonio agroalimentario nacional e internacional.

“El valle del Huasco está bendecido con un clima privilegiado, donde conviven tres denominaciones o sellos de origen que dan fe de la calidad de sus productos”, señala Pía Albiña, de Aceite Albiña ,en Freirina: "En el caso del aceite de oliva extra virgen del valle del Huasco es el único certificado en Chile y América que garantiza una calidad alta y comprobable para un aceite de oliva, por tanto para nosotros como pequeños productores constituye un hogar de olivos de calidad superior que queremos cuidar”.

Esta emprendedora y otras dos empresas familiares están trabajando fuertemente por comunicar los beneficios de su aceite con sello de denominación de origen, no solo por la reputación del sello, sino que además por su estándar de calidad y valor nutricional: “Tenemos un compromiso con la calidad y la nutrición y prueba de ello es que el proceso de certificación pudiera parecer restrictivo, pero asegura que nuestros aceites cumplan con la promesa de calidad para la gente”. Agrega que “por ello invitamos a más agricultores a certificarse con el sello, pues implica un trabajo que se traduce en productos de excelencia y mientras más productores se certifiquen más gana el valle entero”.

Ángel Ponce, de Aceite Azzait, en Tatara, resalta también la importancia del sello de denominación de origen y el desafío por posicionarse a nivel nacional. "Hace cinco años comenzamos a certificar nuestro aceite y poco a poco ha ganado espacio y reconocimiento en Vallenar, Huasco, Freirina, Alto del Carmen y en otras provincias de Atacama, pero a nivel nacional todavía necesitamos como productores más difusión, para que otros mercados comprendan el valor de la denominación de origen y si lo que finalmente se consume tiene o no un alto valor nutricional. En el valle del Huasco, el clima y el suelo en sí ofrecen condiciones óptimas para cultivar productos ideales para una buena nutrición", señala.

“Siento que el valle del Huasco es un verdadero oasis en el desierto de Atacama y en todo el norte de Chile –comenta Daniela González, de Aceite Payantume, en Huasco Bajo–, y no sólo presenta condiciones para que se desarrollen variedades como la sevillana”. Añade que “pese a la escasez hídrica permanente que tenemos en el valle, el aceite de oliva variedad sevillana tiene un contenido de ácido oleico y antioxidantes más rico que otras variedades, quizá por la misma condición de aridez. Contar con la denominación de origen asegura al consumidor que nuestro aceite es extra virgen y de calidad superior".

Para Daniela, incorporar el aceite de oliva en la dieta es fundamental, siendo la mediterránea una de las más equilibradas, aunque aún falta posicionar el valor nutritivo del aceite de oliva. "Existen poblaciones en el mundo con mucha longevidad, donde el consumo de aceite de oliva es elevado; me ha tocado ir a presentar nuestros aceites y el sello dentro y fuera de Chile, y creo que aún falta mucho por comunicar sobre la importancia de tener un valle con aceites de calidad superior, frente a otros países como Colombia, por el café, o México, por la cultura y el turismo, por lo que creo que se necesita más esfuerzo público-privado para destacar nuestro tesoro nutricional”. 

“Así como tenemos el compromiso de entregar productos inocuos y de calidad –señala Pía Albiña–, también estamos preocupados de dar a conocer a quienes visitan el valle toda la información disponible para evitar posibles fraudes o competencia desleal. Nuestro desafío será siempre educar a nuestros clientes sobre las diferencias en los aceites, en definitiva, sobre lo que comemos; saber su procedencia y también conocer su alto valor nutritivo en comidas y recetas".