Gobierno lanza la primera Política Nacional de Juventudes Rurales para garantizar "el derecho a elegir" el campo

Autor: Prensa INDAP

Fotografía: INDAP

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Autoridades junto a dirigentes de jóvenes rurales en el acto realizado en INDAP
  • La iniciativa, inédita en Latinoamérica, amplía el rango de juventud hasta los 40 años y articula al Estado para asegurar acceso a tierra, agua y conectividad, beneficiando a más de 1,5 millones de personas.

Santiago, 6 de marzo de 2026 – Con el objetivo de saldar una deuda histórica y frenar el envejecimiento del campo chileno, el Gobierno del Presidente Gabriel Boric presentó este viernes la nueva Política Nacional de Juventudes Rurales (PNJR). Se trata de un instrumento de gestión pública único en América Latina y el Caribe, diseñado para que permanecer, volver o instalarse en zonas rurales sea una decisión libre y no un sacrificio por falta de oportunidades.

La política, liderada por el Ministerio de Agricultura (a través de INDAP y ODEPA) y el Ministerio de Desarrollo Social y Familia (a través de INJUV), es el resultado de un proceso participativo que involucró a más de 3.000 personas. Su implementación busca intervenir estructuralmente en las barreras que hoy expulsan a los jóvenes hacia las ciudades.

La iniciativa fue presentada este viernes en un acto encabezado por la ministra de Agricultura Ignacia Fernández, junto a representantes de las mesas nacionales y regionales de jóvenes rurales. La autoridad enfatizó su esperanza en que “en el futuro ser joven y quedarse en el campo sea una decisión de libertad, que sea posible porque logran tener una vida digna”. El director nacional de INDAP, Santiago Rojas, señaló en tanto que se trata de “un marco robusto” para el desarrollo del sector, destacó que cumple un compromiso del gobierno del Presidente Gabriel Boric y que ahora queda la tarea de generar un plan de acción. 

Innovación en el rango etario: de 15 a 40 años Una de las principales novedades de la PNJR es la redefinición del grupo objetivo. La política reconoce como "juventud rural" al tramo etario entre los 15 y los 40 años. Esta decisión técnica responde a la realidad del ciclo de vida rural, donde la independencia económica y el acceso a activos productivos —como la tierra— ocurren más tarde que en la ciudad.

Seis ejes para emparejar la cancha: la PNJR no es un programa aislado, sino una hoja de ruta para el Estado con vigencia inicial de ocho años, organizada en seis ámbitos de acción prioritarios:

1.            Autonomía económica: fomento al empleo decente y negocios sostenibles, más allá de la agricultura tradicional.

2.            Tierra y agua: facilitar el acceso y regularización de estos recursos críticos, históricamente concentrados en generaciones mayores.

3.            Educación y formación: oferta pertinente para la inserción productiva local.

4.            Salud integral y bienestar: con foco en salud mental, prevención de violencia y derechos sexuales y reproductivos.

5.            Liderazgo: fortalecimiento de la participación juvenil en la toma de decisiones.

6.            Identidad local: reconocimiento del rol de los jóvenes ante la crisis climática y el resguardo patrimonial.

Enfoque de género y cuidados el documento reconoce las profundas brechas de género en la ruralidad: mientras un 21% de los jóvenes urbanos está inactivo por labores de cuidado, en la ruralidad esta cifra sube al 31%, afectando desproporcionadamente a las mujeres.

Un hito internacional 

Aunque países como México, Brasil o Colombia tienen programas aislados, Chile es el primero en elevar esta temática a una Política de Estado, posicionando a las juventudes rurales —que hoy suman 1.584.759 personas— como actores estratégicos para la seguridad alimentaria y la biodiversidad del país.

Para más información y acceso al documento completo, visita indap.gob.cl.