Rompiendo barreras: tierra, agua y nuevos negocios para el campo moderno
Autor: Prensa INDAP
Fotografía: INDAP
Nacional Mercado Riego
Tener las ganas y el conocimiento no sirve de mucho si no tienes dónde sembrar o agua para regar. El diagnóstico de la nueva política nacional es crudo pero realista: el acceso a la tierra y al agua ha sido históricamente desigual, concentrándose en hombres mayores y dejando fuera a mujeres y jóvenes.
La Política Nacional de Juventudes Rurales aborda este problema estructural a través de dos de sus ejes más potentes: autonomía económica, y tierra y agua.
Más allá de la agricultura tradicional. Si bien la agricultura es vital, esta política reconoce que la juventud rural es diversa. Hoy, el desarrollo rural incluye turismo, servicios tecnológicos, artesanía, conservación y agroindustria. Por eso, la política impulsará:
Fomento productivo específico: instrumentos financieros y técnicos diseñados para jóvenes, con preferencia en el acceso a subsidios y créditos.
Innovación: apoyo para quienes introduzcan tecnología en sus procesos, mejorando la rentabilidad y reduciendo la carga física del trabajo.
El desafío de la tierra y el agua. Para que el arraigo sea posible, la política se compromete a facilitar el acceso a recursos productivos mediante:
Bancos de suelo: gestionar terrenos fiscales disponibles para proyectos jóvenes, como lo impulsado por INDAP y Bienes Nacionales a través del programa “Tierra Joven”.
Regularización: apoyo legal para sanear títulos de dominio y derechos de agua, un trámite que a menudo frena el emprendimiento.
Gestión hídrica: fomento del riego tecnificado y la eficiencia hídrica, vital ante la crisis climática.