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Mermelada de golden berries con naranja de Pichidegua ganó medalla de plata en concurso en Inglaterra

El emprendimiento familiar Don Ignacio Gourmet, originario del sector Larmahue de la comuna de Pichidegua, alcanzó un importante reconocimiento internacional al obtener la medalla de plata en el prestigioso concurso Dalemain World Marmalade Awards 2026, realizado recientemente en Inglaterra. Su mermelada de golden berries con naranja destacó entre más de 5.000 muestras provenientes de 50 países, posicionando a la región y al país en un escenario culinario de nivel mundial.

La noticia de este galardón fue recibida con emoción por sus creadores, María Beatriz Alvarado y César Doenitz, quienes calificaron el logro como un sueño hecho realidad. “Todo nuestro esfuerzo y crecimiento se ve reflejado en esta tremenda distinción internacional. Estamos muy orgullosos de haber representado a Pichidegua”, señalaron los emprendedores.

María Beatriz, usuaria de INDAP, cuenta que se enteraron del concurso y enviaron una muestra a Inglaterra. Tras una primera participación en 2024 —en que obtuvieron mención honrosa—, este año decidieron mejorar la receta considerando el gusto británico por las mermeladas cítricas. El ajuste funcionó: la mezcla final fue de 60% de naranja y 40% de golden berries y conquistó al jurado compuesto por jueces ingleses y escoceses.

La muestra llegó a Inglaterra gracias a una sobrina de la familia que reside en Londres y que para las fiestas de fin de año vino a Chile, retornando con un frasco de la mermelada que preparó María Beatriz y que presentó al concurso. La noticia del premio les llegó de madrugada a esta pareja de Pichidegua, a través de un correo electrónico.

Bajo la marca Don Ignacio Gourmet, en memoria y homenaje al padre de María Beatriz, estos emprendedores elaboran más de 100 productos, incluyendo mermeladas, confituras, mostazas, aderezos, sales y patés vegetales. Hoy distribuyen a 38 tiendas a nivel nacional, con despachos regulares a través de Blue Express y distribución propia para ventas al por mayor.

María Beatriz contó que de su abuela Zenobia aprendió a elaborar mermeladas y que el amor por la cocina la llevó a experimentar, innovar y hacer “magia” en la sala de procesos, creando nuevas y deliciosas combinaciones.

Durante la pandemia, el negocio vivió un impulso inesperado: comenzaron la venta de cajas gourmet de regalo, llegando a vender más de mil unidades solo para el Día de la Madre. “Mientras muchos emprendimientos se detuvieron, nosotros crecimos. Tuvimos que decidir entre nuestros trabajos formales o dedicarnos de lleno a Don Ignacio Gourmet… y aquí estamos”, relataron.

Esta microempresa produce de manera artesanal, utilizando frutas cultivadas en forma limpia en los campos regados por las tradicionales azudas de Larmahue. Su sello es la innovación: sabores únicos, técnicas tradicionales y mezclas atrevidas que, según dicen, los convierten en verdaderos “alquimistas del sabor”.

Actualmente, trabajan en habilitar espacios para recibir visitantes y potenciar el turismo rural, incorporando mejoras en su sala de producción y servicios sanitarios. Sueñan también con integrar paneles solares para tener independencia energética total.

El director de INDAP O’Higgins, Braulio Moreno, expresó sus felicitaciones a esta pareja de productores que con esfuerzo y perseverancia han logrado consolidar su emprendimiento, llevando el nombre de Pichidegua y de la región a instancias internacionales.

César y Beatriz están contentos y orgullosos de este logro. Indicaron que tras conocerse la noticia de inmediato aumentó la demanda y los pedidos de esta deliciosa mermelada de golden berries con naranja, ganadora de medalla de plata en el concurso Dalemain World Marmalade Awards 2026 en Inglaterra. 

Rompiendo barreras: tierra, agua y nuevos negocios para el campo moderno

Tener las ganas y el conocimiento no sirve de mucho si no tienes dónde sembrar o agua para regar. El diagnóstico de la nueva política nacional es crudo pero realista: el acceso a la tierra y al agua ha sido históricamente desigual, concentrándose en hombres mayores y dejando fuera a mujeres y jóvenes.

La Política Nacional de Juventudes Rurales aborda este problema estructural a través de dos de sus ejes más potentes: autonomía económica, y tierra y agua.

Más allá de la agricultura tradicional. Si bien la agricultura es vital, esta política reconoce que la juventud rural es diversa. Hoy, el desarrollo rural incluye turismo, servicios tecnológicos, artesanía, conservación y agroindustria. Por eso, la política impulsará:

  • Fomento productivo específico: instrumentos financieros y técnicos diseñados para jóvenes, con preferencia en el acceso a subsidios y créditos.

  • Innovación: apoyo para quienes introduzcan tecnología en sus procesos, mejorando la rentabilidad y reduciendo la carga física del trabajo.

El desafío de la tierra y el agua. Para que el arraigo sea posible, la política se compromete a facilitar el acceso a recursos productivos mediante:

  • Bancos de suelo: gestionar terrenos fiscales disponibles para proyectos jóvenes, como lo impulsado por INDAP y Bienes Nacionales a través del programa “Tierra Joven”. 

  • Regularización: apoyo legal para sanear títulos de dominio y derechos de agua, un trámite que a menudo frena el emprendimiento.

  • Gestión hídrica: fomento del riego tecnificado y la eficiencia hídrica, vital ante la crisis climática.

Chile tiene la primera Política Nacional de Juventudes Rurales de Latinoamérica

Durante décadas, nacer o crecer en la ruralidad chilena venía con una "letra chica" implícita: si querías desarrollarte, estudiar o tener un buen trabajo, probablemente tenías que irte a la ciudad. El despoblamiento de nuestros campos no fue una casualidad, sino la consecuencia de una falta de oportunidades y de una deuda histórica del Estado con sus territorios.

Hoy, Chile marca un precedente internacional. El Gobierno del Presidente Gabriel Boric ha lanzado la Política Nacional de Juventudes Rurales (PNJR), un instrumento de gestión pública pionero en América Latina y el Caribe.

¿Qué cambia con esta política? Lo más importante es el cambio de enfoque. Ya no se mira a la juventud rural solo como mano de obra para el campo o como beneficiarios pasivos. Se les reconoce como protagonistas que deben tener el derecho a decidir su futuro. El objetivo central es garantizar que "quedarse, volver o establecerse en el campo" sea una elección libre y digna, no un sacrificio.

Un nuevo rango: de 15 a 40 años. Una de las grandes novedades es la ampliación del criterio etario. La política define como "joven rural" a las personas entre 15 y 40 años. ¿Por qué hasta los 40? Porque la evidencia muestra que asentarse en el campo, lograr autonomía económica y acceder a la tierra son procesos que toman más tiempo que en la ciudad. Esta medida permite que los apoyos del Estado acompañen el ciclo de vida real de quienes apuestan por la ruralidad.

Esta política, construida con la participación de más de 3.000 personas, articula a distintos ministerios (liderados por Agricultura -a través de INDAP y ODEPA- y Desarrollo Social -mediante INJUV-) para que el código postal no determine el futuro de nadie.

Más de 200 mujeres del agro se reúnen en Quillota para relevar su rol en el desarrollo sostenible de los territorios

La segunda versión del Seminario “Mujeres del Agro”, realizada en el Centro Cultural Leopoldo Silva, contó con una charla dramatizada de la actriz Francisca Imboden, conversatorios sobre sostenibilidad y gestión hídrica, y exposiciones sobre liderazgo y talento femenino.

En el marco del Mes de la Mujer, más de 200 productoras, emprendedoras y dirigentas de la agricultura de la Región de Valparaíso se dieron cita en el seminario “Mujeres del Agro: Mujeres, Agua y Territorios”, instancia que puso en valor el rol fundamental e histórico que cumplen las mujeres en la agricultura, la gestión hídrica eficiente y el desarrollo sostenible de los territorios.

El encuentro se realizó en el Centro Cultural Leopoldo Silva de Quillota y convocó a agricultoras, emprendedoras, autoridades regionales y a los principales actores del sector agroalimentario, consolidándose como un espacio de encuentro, reflexión y generación de redes entre mujeres vinculadas al mundo rural.

Uno de los momentos más destacados de la jornada fue la charla dramatizada “Reflexiones en torno a las Mujeres, Agua y Territorios: Semillas para Mujeres Futuras”, presentada por la reconocida actriz nacional Francisca Imboden, quien a través de relatos recogidos de distintas mujeres de la Región de Valparaíso dio vida a historias que reflejan su rol histórico en la seguridad alimentaria y su aporte clave en el futuro del agro.

La jornada también contempló paneles de conversación sobre gestión hídrica y sostenibilidad agrícola, junto con una charla de la especialista en emprendimiento femenino Karina Salas, titulada “Gestión del Talento Femenino: Liderando el Agro del Futuro”, donde se abordaron herramientas y desafíos para fortalecer el liderazgo femenino en el sector agrícola.

El Seminario “Mujeres del Agro” nació en 2025 y busca consolidarse como una instancia anual para visibilizar el trabajo de las mujeres del rubro y fortalecer su participación en los procesos de innovación, sostenibilidad, toma de decisiones y desarrollo territorial.

Al respecto, Marcela Carrillo, gerente del PerfrutS, enfatizó que “el objetivo es exponer la brecha de género que existe en Chile, específicamente en la agricultura, pero no desde un reclamo, sino mostrando la oportunidad que significan las economías e industrias mixtas. La agricultura con más mujeres en puestos de trabajo va a ganar innovación, sustentabilidad, gestión; va a ganar atributos que está demostrado que las mujeres brindan cuando trabajan en sistemas mixtos. Por lo tanto, esto es una oportunidad para el agro, poder acoger este mensaje y poder entender cómo se puede aprovechar mejor los equipos mixtos para lograr construir una agricultura más competitiva”.

Por su parte, el gerente de Transforma Gestión Hídrica Valparaíso, Ricardo Astorga, sostuvo que “hoy el desafío de la gestión eficiente del agua requiere la participación activa de todos los actores del territorio, y las mujeres están teniendo un rol clave en ese proceso. Muchas agricultoras están liderando prácticas de innovación y eficiencia hídrica en sus predios y comunidades, y este seminario permite visibilizar esas experiencias y seguir avanzando hacia una gestión del agua más sostenible y colaborativa”.

El evento fue organizado por el Comité Hídrico de la Región de Valparaíso, integrado por el Programa Transforma Fruticultura Sustentable (PerfrutS), el Programa Transforma Gestión Hídrica Valparaíso, la Comisión Nacional de Riego (CNR) e INDAP, con el apoyo de Corfo y Codesser.

Para el director regional de INDAP, Sergio Valladares, el trabajo colaborativo entre los distintos actores del agro ha sido clave para visibilizar estos temas y convocar con éxito a las mujeres que están transformando el agro: “Muy contentos con el trabajo colaborativo e interinstitucional que se desarrolla aquí para esta tremenda convocatoria de más de 200 mujeres. Esta es una actividad que venimos realizando hace varios años junto a Corfo y sus programas, la CNR y otros actores del agro. Estamos muy satisfechos por las mujeres de nuestra región que tienen esta instancia para trabajar juntas, pero también por las instituciones que se articulan en un objetivo, generando resultados de gran valor para la agricultura familiar campesina de la Región de Valparaíso”.

Sobre esta segunda versión del seminario, el director de Corfo Valparaíso, Etienne Choupay, destacó la importancia de impulsar el liderazgo femenino en el sector agrícola, subrayando que “como Corfo queremos promover, a través de nuestros programas PerfrutS y Transforma Gestión Hídrica, todas las acciones que se están haciendo en colaboración con otros servicios públicos para apoyar a la mujer líder en el agro. Buscamos impulsar la fuerza femenina y proyectarla para fortalecer nuestro campo, ser más eficientes en el riego, mejorar la tierra y usar de mejor manera nuestros recursos naturales. El agro es una actividad económica clave para la Región de Valparaíso y el rol de la mujer es fundamental para proyectarlo hacia el futuro”.

La agricultora y artesana Magdalena Pichingual, del sector Lo Zárate de la comuna de Cartagena, destacó el valor del encuentro para compartir experiencias y aprendizajes: “La verdad es que para mí ha sido bastante lindo, primero porque uno se puede ver con más mujeres, y también el hecho de aprender y escuchar testimonios de otras mujeres que están en el mismo trabajo o en trabajos distintos, pero siempre llegamos al mismo punto que es la agricultura. En el fondo, somos las protagonistas de este seminario. También es importante visibilizar lo que está pasando con el tema del agua, algo que venimos abordando hace tiempo”.

En un contexto marcado por desafíos como el cambio climático, la gestión eficiente del agua, la sostenibilidad productiva y la innovación, instancias como el Seminario “Mujeres del Agro” resultan clave para fortalecer redes, compartir experiencias y proyectar el liderazgo femenino como un motor fundamental para el futuro del sector.

Agricultores de Ñuble estrenan nueva Tienda Campesina en el patio central del VIVO Outlet Chillán

Además del punto de venta físico, la iniciativa cuenta con un canal digital a través de www.tiendacampesina.cl, plataforma que permite ampliar el acceso a estos productos a consumidores de todo el país.

Miel, mermeladas, tejidos, cerámica y otros productos elaborados por manos campesinas hoy cuentan con una vitrina más visible en la capital regional. INDAP reinauguró la Tienda Campesina de Ñuble en un nuevo y mejorado módulo ubicado en el patio central del centro comercial VIVO Outlet Chillán, gracias al convenio de colaboración entre ambas instituciones. El espacio permitirá fortalecer la comercialización de los productos de la Agricultura Familiar Campesina de la región.

La productora Inés Piecero, de Sabores de Buchupureo, relata que “soy de Cobquecura y me dedico a elaborar conserva de papaya con fruta que nosotros mismos producimos. Durante muchos años procesé en la cocina de mi casa, pero mi sueño era tener una sala de proceso. Gracias al apoyo de INDAP pude concretarlo y formalizar mi trabajo. Hoy, además, tenemos la oportunidad de vender nuestros productos en la Tienda Campesina, lo que nos permite llegar a más personas y darle más valor a lo que producimos en el campo.”

La tienda reúne actualmente a 21 agricultores y artesanos, quienes venden directamente sus productos al público, acortando la distancia entre el mundo rural y los consumidores urbanos. El nuevo módulo busca mejorar el flujo de visitantes y generar mayores oportunidades de venta para las familias campesinas que forman parte de esta iniciativa.

Para esta nueva etapa, INDAP destinó 22 millones de pesos en infraestructura para la construcción y habilitación del módulo, además de 44 millones de pesos para la gestión comercial, equipo encargado de acompañar a los productores en estrategias de venta, presentación de productos y posicionamiento en el mercado.

“Esto forma parte de la estrategia de INDAP de abrir más y mejores espacios de comercialización para las campesinas y campesinos, porque durante mucho tiempo muchos productores no tenían dónde vender o debían trasladarse grandes distancias. Hoy pueden acercar sus productos a los consumidores. Vamos a seguir trabajando, tal como nos mandató el Presidente Boric, para fortalecer estos espacios y ampliar las oportunidades para la Agricultura Familiar Campesina”, destacó el director nacional de INDAP, Santiago Rojas.

“Este nuevo espacio es, sin duda, una invitación a todos los visitantes de VIVO Outlet Chillán para que conozcan, apoyen y valoren el trabajo de nuestros agricultores. Los productos que encontrarán aquí no son solo bienes de consumo; son el reflejo de años de tradición, de un profundo respeto por la naturaleza y de una economía más inclusiva y justa”, destacó el center manager del centro comercial, Eduardo Birke.

La Tienda Campesina de Ñuble fue inaugurada en septiembre de 2024 como una experiencia piloto de colaboración público-privada entre INDAP Ñuble y VIVO Outlet, alianza que busca abrir nuevos espacios de comercialización para la producción campesina regional.

En su primer año de funcionamiento, el espacio generó ventas cercanas a los 20 millones de pesos, consolidándose como una vitrina permanente para los productos de pequeños agricultores de la región.

La iniciativa se enmarca en el modelo de circuitos cortos de comercialización de INDAP, que promueve la venta directa o con un solo intermediario, permitiendo mejorar los ingresos de los productores y fortalecer la economía local.

En la Región de Ñuble, INDAP trabaja con cerca de 14.000 usuarios, pero solo un 3 % declara como actividad principal la artesanía o la producción de agroelaborados, rubros que enfrentan mayores dificultades para acceder a mercados formales. En ese contexto, la Tienda Campesina surge como una respuesta concreta para visibilizar estos productos, fortalecer su comercialización y acercar la producción rural a la ciudad.

Un verdadero oasis es el huerto sustentable que el agricultor Hugo Carmona posee en la comuna de Andacollo

Recorrió el país, se desempeñó en distintos oficios y estuvo lejos de su tierra, pero el corazón lo trajo de regreso. Esta es la historia del usuario del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) Hugo Carmona.

En Andacollo, específicamente en el sector La Cortadera, se encuentra su predio. El lugar parece un verdadero oasis, con variadas tonalidades de verde que resaltan dentro del paisaje de secano tradicional de la comuna. Su principal producción es el aceite de oliva, aunque también posee chirimoyos, higueras y diversas hortalizas de temporada que dan vida y color a su propiedad.

Carmona tiene un gran compromiso con su quehacer, especialmente en lo que se refiere al cuidado y manejo de sus cultivos, destacando el empleo de insumos naturales. “Si a uno le gusta algo, si lo quiere, le nace la necesidad de cuidarlo y por eso no les pongo químicos, porque son dañinos”, manifiesta.

Actualmente, su predio es el faro agroecológico que INDAP tiene en Andacollo. Esta iniciativa es parte de una estrategia orientada a masificar la transición hacia sistemas productivos más sustentables, favoreciendo la adaptación frente al cambio climático. Se basa en el intercambio de experiencias y saberes dentro del mundo rural, priorizando el aprendizaje en terreno y fortaleciendo procesos formativos significativos entre pares.

El apoyo de INDAP ha sido clave en su crecimiento y así lo indica con gran convicción: “Gracias a la institución he aprendido harto. Me entrega, por ejemplo, la posibilidad de capacitarme y así aprender a hacer mi propio compost y otros insumos naturales”.

Junto a la asesoría que recibe del Programa de Desarrollo Local (Prodesal) ejecutado en convenio por el servicio del agro y la Municipalidad de Andacollo— se suma que de parte de INDAP ha accedido a créditos que le han permitido robustecer su emprendimiento. 

"Don Hugo ha decidido trabajar respetando al medioambiente y eso nos tiene orgullosos. Él es un ejemplo de lo que queremos impulsar y por ello estamos contentos de acompañarlo y optimizar su labor a través de nuestros instrumentos. Su compromiso con la sustentabilidad no solo impacta en su predio, sino que inspira a otros productores y productoras a avanzar por el mismo camino. Igualmente, ha realizado un gran trabajo como dirigente campesino, ha sido un aporte clave para el mundo rural”, hace hincapié el director regional de INDAP, Víctor Illanes.

Otro aspecto relevante en la vida del emprendedor ha sido su labor en conjunto con el grupo de olivicultores de Andacollo, quienes cuentan con una almazara móvil que les permite obtener aceite de oliva con resolución sanitaria. Esta iniciativa fue posible gracias al Gobierno Regional, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), INDAP y el municipio local, entre otros organismos.

 En relación a la historia de Hugo Carmona, el seremi de Agricultura, Christian Álvarez, señala que “él tomó la decisión consciente de producir sin químicos, priorizando prácticas que respetan el entorno y que responden a los desafíos derivados del cambio climático. Como ministerio creemos que la agroecología es una herramienta estratégica para el desarrollo sostenible y sustentable de nuestros territorios, y que experiencias como la de don Hugo lo demuestran”.

“He sido bien patiperro”

Aunque sus raíces están en Andacollo, Hugo creció en La Higuera, cerca de la mina El Tofo, donde trabajaba su padre.

Tras su adolescencia, tomó sus maletas y recorrió distintos puntos del país en busca de oportunidades de crecimiento. “He sido bien patiperro”, relata. Años más tarde, y tras un llamado del corazón, regresó a la región. De vuelta en el territorio, se desempeñó como limpiador de embarcaciones en el puerto y luego en el traslado de guano. Fue entonces cuando conoció el sector La Cortadera y supo que quería echar raíces allí. “Yo me enamoré de ese lugar”, dice emocionado al recordar que de eso han pasado más de cuatro décadas.

Junto con ser agricultor, destaca su rol de dirigente campesino, faceta que en la actualidad lo ha llevado a desempeñarse como representante de la Mesa de Coordinación del programa Prodesal de su comuna, instancia donde se gestionan acciones y se analiza el funcionamiento de las citadas herramientas. 

Región de Ñuble impulsa el diálogo territorial para transitar hacia una agricultura más sustentable

La jornada reunió a agricultores, instituciones públicas y actores del mundo académico para dialogar sobre las barreras y oportunidades de la transición agroecológica, en el marco del Plan Regional de Sustentabilidad de INDAP Ñuble.

Agricultores y agricultoras de Coihueco, Pinto, El Carmen, Pemuco, Yungay, San Fabián y Yungay, junto a autoridades, servicios públicos y representantes de la academia, participaron en el “Primer Encuentro para una Transición a la Agricultura Sustentable en la Reserva de la Biosfera de Ñuble”. La actividad fue impulsada por INDAP y apoyada por el Gobierno Regional de Ñuble y la Municipalidad de Coihueco para fortalecer el diálogo territorial en torno a prácticas productivas más sostenibles en la Agricultura Familiar Campesina.

La jornada reunió experiencias concretas de productores que ya están implementando prácticas agroecológicas en sus predios, como manejo sustentable del agua, producción de bioinsumos, compostaje, geotermia aplicada a la agricultura y aprovechamiento de productos forestales no madereros. Estas iniciativas fueron presentadas junto a stands de instituciones como INIA, Conaf, SAG, la ONG Bosque Endémico de Ñuble y la Universidad de Concepción, generando un espacio de intercambio entre productores, equipos técnicos y servicios públicos.

“Felicitamos a todas las personas de Ñuble que han estado avanzando en esta transición, con el programa TAS, con los Faros Agroecológicos y con los Mercados Campesinos. Esta es una agenda de gobierno que releva la importancia de enfrentar el cambio climático, una alimentación saludable y la soberanía para una seguridad alimentaria de la Agricultura Familiar Campesina e Indígena”, destacó el director nacional de INDAP, Santiago Rojas, al finalizar su participación en el encuentro.

Uno de los momentos centrales de la jornada fue la charla “Transición a la Agroecología”, dictada por el doctor y magíster en Agroecología Santiago Peredó, coordinador del Grupo de Agroecología y Medioambiente (GAMMA) y de la Escuela de Formación Agroecológica de la Universidad de Santiago. En su exposición, abordó las distintas dimensiones que implica avanzar hacia sistemas productivos más sustentables, destacando la importancia de integrar conocimiento técnico, experiencia campesina y articulación institucional para enfrentar los desafíos del sector agrícola en un contexto de cambio climático.

Posteriormente se desarrolló un foro con agricultores agroecológicos de la región, quienes compartieron sus experiencias productivas y las principales barreras que enfrentan en sus procesos de transición. Participaron, entre otros, Luz Gacitúa, usuaria del programa TAS y Faro Agroecológico de Yungay, y Sandra Lavados, usuaria Prodesal y Faro Agroecológico de Quillón, junto a productoras de Coihueco y representantes de Mercados Campesinos que han incorporado prácticas sustentables en sus sistemas productivos.

“Hemos recibido permanentemente el apoyo de INDAP para poder transitar en este camino de la agroecología y la sustentabilidad. Nuestra familia solo come alimentos que vienen de nuestra huerta porque son saludables y los clientes del Mercado Campesino también lo agradecen porque están libre de químicos y el sabor es distinto”, destacó la representante del Mercado Campesino de Quilamapu, Chillán, Sonia Reyes.

La jornada también contempló talleres técnicos especializados que profundizaron en herramientas concretas para avanzar hacia sistemas agrícolas más resilientes. Entre ellos, el taller “Diseño predial incorporando PlaM en el manejo agroecológico”, dictado por la doctora en Agroecología Claudia Barrera, investigadora del proyecto europeo GrowLIFE; el taller “Técnicas y herramientas manuales para agricultura sostenible”, a cargo de BIMA; y “Control biológico, una herramienta para la agricultura sustentable”, desarrollado por la empresa BIOBICHOS.

En paralelo, autoridades regionales, alcaldes, representantes de servicios públicos y equipos técnicos participaron en un taller de gobernanza, orientado a recoger las principales barreras planteadas por los agricultores y analizar posibles respuestas desde las distintas instituciones, buscando fortalecer la articulación de programas y políticas públicas vinculadas al desarrollo rural sostenible.

Desde INDAP se destacó que este encuentro forma parte de las acciones impulsadas a través del Plan Regional de Sustentabilidad, estrategia que busca promover prácticas productivas más sostenibles, fortalecer la resiliencia de la Agricultura Familiar Campesina y avanzar hacia una mayor coordinación institucional para enfrentar los desafíos productivos y ambientales que enfrenta el mundo rural en Ñuble. 

Productores de la provincia de Limarí participaron en el curso “Comercialización en Mercados Campesinos”

Dieciséis integrantes de la Agricultura Familiar Campesina e Indígena de Ovalle, Monte Patria y Río Hurtado participaron en el curso “Comercialización en Mercados Campesinos”, que se realizó en el marco del convenio entre el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) y el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence). La iniciativa les permitió adquirir conocimientos para aplicar en los espacios de venta permanente que mantiene la institución en las diversas comunas de la Región de Coquimbo

De Monte Patria una de las egresadas fue Celia González, quien comentó que “fue muy importante para nosotros como emprendedores y usuarios de INDAP, porque podremos proyectarnos a hacer una comercialización hacia otros lugares con nuestros productos. Por ejemplo, ocupar las redes sociales, vender en ferias o saber cómo atender mejor a los clientes”.

En detalle, la capacitación entregó competencias para optimizar su participación en los Mercados Campesinos y otras ferias similares, mejorando su planificación, gestión comercial y estrategias de venta, con enfoque en la sostenibilidad y el fortalecimiento de circuitos cortos de comercialización (productor-consumidor).

El director de INDAP Coquimbo, Víctor Illanes, dijo que para que el mundo rural siga progresando “es vital que nuestros usuarios y usuarias adquieran capacidades para incrementar sus ingresos y mejorar su calidad de vida. El convenio que tenemos con Sence permite justamente que puedan conseguirlo, en este caso incorporando nuevas técnicas a la hora de atender al público”.

Por su parte, el director regional (S) de Sence, Eduardo Toro, sostuvo que “estamos mejorando la empleabilidad y también queremos que los emprendedores se sientan parte de nuestro servicio, y es por ello que hoy estamos mejorando la comercialización de vecinos y vecinas de la provincia de Limarí, para relevar así el rol de la pequeña agricultura campesina”. 

Para hacer entrega de los certificados de egreso se realizó una ceremonia en la que estuvieron presentes los usuarios y usuarias junto a las autoridades regionales y comunales. Durante la actividad se hizo énfasis en lo positivo que son este tipo de cursos, sobre todo porque se abordan temáticas clave para el desarrollo comercial del mundo rural.

El seremi de Agricultura, Christian Álvarez, dijo que “desde el Minagri hemos realizado un trabajo integral con los rubros silvoagropecuarios, enfocado en que mejoren sus procesos productivos y su comercialización, lo que se ve reforzado mediante el convenio INDAP-Sence. Estas acciones son dignas de destacar y esperamos que se sigan replicando en el tiempo”.

Para el alcalde de Monte Patria, Cristian Herrera, este curso de comercialización permitirá a sus participantes “establecer bien su emprendimiento y sacarle un mayor provecho, principalmente a través de los Mercados Campesinos, que están dirigidos al consumidor final, sin intermediarios que muchas veces se terminan llevando la mayor parte de las ganancias”.

Los Mercados Campesinos de INDAP se realizan en todas las regiones del país, y permiten que la pequeña agricultura venda directamente sus productos a los habitantes de ciudades y pueblos, asegurando calidad, frescura e identidad a un precio conveniente para ambas partes. En la Región de Coquimbo hay espacios permanentes en las comunas de Ovalle, Monte Patria, Punitaqui, Combarbalá y Canela, y de manera ocasional en La Serena.

313 faros agroecológicos iluminan Chile para producir alimentos sanos y adaptarse al cambio climático

El Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) ha impulsado desde 2023 la creación de estos predios demostrativos, que permiten irradiar prácticas sostenibles a la Agricultura Familiar Campesina e Indígena. Las regiones de La Araucanía y Los Lagos marcan el rumbo.

Después de trabajar en una exportadora de arándanos, la ingeniera agrícola Georgina Leticia Toro Huenulao (44) se volcó a cultivar, sin agroquímicos y con técnicas amigables con el medioambiente, acelgas de colores, mizuna, kale, ajo chilote, papa, trigo y berries, y en 2024 abrió su predio Newen Folle, ubicado en la comunidad Juan Traipi, en el sector Cantino de la comuna de Vilcún, a otros agricultores, para compartir conocimientos. Cientos de personas ya lo han visitado. Era uno de los primeros faros agroecológicos de la Región de La Araucanía y del país.

A partir de 2023, el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) comenzó a impulsar la creación de estos faros, predios demostrativos y educativos de usuarios y usuarias del servicio que son un ejemplo de vida y de producción para su entorno, que irradian prácticas sostenibles para tener un suelo vivo, cuidar el agua y alimentar la biodiversidad, y que contribuyen a avanzar hacia sistemas agroalimentarios sostenibles y resilientes ante los efectos del cambio climático.

Santiago Rojas, director nacional INDAP, dice que el objetivo de seleccionar faros agroecológicos “es que los agricultores tengan referencias y vean que sus vecinos avanzan; que entiendan el costo de usar agroquímicos; y que sepan que emplear bioinsumos, compostaje, lombricultura, bandas florales, por ejemplo, aumenta la producción, reduce los costos y mejora el entorno social”. 

A través de los programas Transición a la Agricultura Sostenible (TAS), Prodesal, PADIS, PDTI y SAT, además de las Escuelas de Campo en Transición Agroecológica de la Región de Tarapacá, INDAP no solo identificó a referentes de estas buenas prácticas, sino que activó una inteligencia colectiva de intercambio de conocimientos y saberes pertinentes entre pares. Gracias a esto, hoy existen en el país 313 faros agroecológicos. Las regiones que lideran son La Araucanía (100) y Los Lagos (70), seguidas de Valparaíso (36), Coquimbo (19), Tarapacá (16) y Metropolitana (12).

Patricio Camoglino, encargado nacional de Agroecología de INDAP, explica que los faros son “una iniciativa que busca relevar soluciones locales a problemáticas de producción de alimentos sanos, y que la clave es compartir experiencias y saberes entre pares y transmitir prácticas abordables a quienes visiten los faros a nivel nacional para que se vayan extendiendo por los territorios”.

Agrega que “en su génesis están asociados a los planes de sustentabilidad de algunas regiones o inspirados por experiencias de territorios SIPAM y SIPAN, y también al reconocimiento del mundo campesino y los pueblos indígenas, además del trabajo de las mujeres rurales en pos de la soberanía y la seguridad alimentaria, con una lógica de cuidado a su tierra, sus familias y sus comunidades”.

También releva la importancia que ha tenido en este camino el Programa TAS, que culminado su primer ciclo 2023-2025 incorporó 61 predios demostrativos, generando referencias en todas las regiones del país y permitiendo escalar las soluciones identificadas para aumentar la resiliencia y la productividad sostenible.

De esta manera, dice Camoglino, “se han ido masificando prácticas para tener producciones más sanas y rentables, dentro de un diseño predial que optimiza las funciones ecológicas de cada rubro y se inserta en el paisaje que lo circunda, haciéndose patente la gestión del riesgo desde una mirada territorial”.

Beneficios para el mundo rural

Georgina Toro dice que siempre tuvo interés por la agroecología, por cultivar sin químicos, “porque me tocó trabajar con plaguicidas y sé lo que pueden producir, sus efectos dañinos en la salud de la gente y en los ecosistemas: el agua, los suelos, la biodiversidad”. Agrega que esta forma de hacer agricultura además es económicamente viable y socialmente justa. “Yo partí sola, pero INDAP me apoyó en este camino y me designó como faro por mi forma de trabajar. Es muy gratificante”, dice.

La misma opinión tiene José Benito Trangol Namuncura (61), agricultor de la comunidad Pedro Linconao, en el sector Rahue de la comuna de Padre las Casas: “Mi padre compró este terreno en 1974 y era suelo pelado. Al principio hacíamos agricultura tradicional con agroquímicos, sin saber el daño que producían. Luego empezamos a cuidar el campo y de a poco se fue regenerando. Hoy tenemos bosque, forraje, frambuesas y hortalizas, y es muy rentable. Además, regresaron las aves y hemos encontrado hasta un monito del monte”.

Para este agricultor, ser faro agroecológico “es una ganancia, porque es un discurso que de a poco ha llegado al mundo campesino. Ahora estamos fortaleciendo el producto orgánico, que tiene más nutrientes, olor y sabor. Mi sueño es que las familias vuelvan a tener huerto y produzcan sus propios alimentos. No hemos descubierto nada, todo está en la naturaleza y es cosa de mirar cómo trabaja. Esto se debiera enseñar a los niños y hasta los curas debieran difundirlo en la misa”.

En la comunidad Juan Huilcán, sector Puyehue de la comuna de Teodoro Schmidt, Karla Natalia Llancacura Vidal (38) lleva 12 años trabajando la tierra. En su Huerto de Karla produce hortalizas y murta. “Hace tres años cambiamos el chip y dejamos la agricultura tradicional para empezar con la agroecología”, dice. “Para mí es un arte donde hay dedicación, paciencia y amor. Si respetamos la tierra, le entregamos nutrientes y no matamos sus microorganismos, recibiremos alimentos sanos, bellos y nutritivos. Además, es una forma de compartir experiencias y estar más unidos”.

Otro aspecto importante, dice la joven agricultora, es que se economiza mucho: “Se ocupa todo lo que está en la naturaleza, incluidos los desechos. Solo hay que atreverse a ensuciarse las manos y a cometer errores para aprender. Antes podía gastar un millón de pesos en insumos industriales, pero ya no es necesario”.

En el sector Coipomó Rural de la comuna de Ancud, Región de Los Lagos, la agricultora huilliche Cecilia del Carmen Guineo Colguen es otro referente de producción agroecológica que comparte sus manejos para el cultivo de quinua, maíz, porotos y ajos chilotes, además de hortalizas y frutales. También lidera un banco de semillas ancestrales de la zona, con papas nativas, plantas medicinales, arvejas antiguas y zanahorias de colores.

Sus razones para seguir esta senda son económicas, sociales y culturales. Trabaja la tierra desde los 7 años, cumpliendo una tradición familiar: “Mi abuela compartía sus saberes, semillas y plantas con las vecinas y aprendí de ella a no ser egoísta, para dejar una huella positiva. La tierra es un ser vivo y debemos cuidarla para que nos dé alimentos”. En su predio enseña a las visitas a preparar el suelo, fabricar biofertilizantes, aprovechar el guano y la materia orgánica, y también medicina natural.

Julio Gamboa Morales (77) es guardador de semillas y productor agroecológico de la comuna de Malloa e hizo noticia hace poco al ganar el concurso del tomate más grande del festival de este fruto en Panquehue: pesó 1,042 kg. En su Huerto Eco-Corcolén, donde trabaja junto a su esposa Brunilda y su hija Ana Belén, produce 20 tipos de hortalizas, como ajíes, pimentones, kale, lechuga y acelga, todo con semillas nativas de sus propias cosechas y de intercambio, ninguna comprada.

Tras participar en el Programa TAS, este agricultor fue seleccionado por INDAP como uno de los 4 faros de la Región de O’Higgins, lo que lo llena de orgullo. “Un huerto agroecológico tiene que ver con todo, con cuidar el agua, el medio ambiente, el sistema biológico, el ecosistema, la salud y el bienestar de las personas”, dice. Cuenta que gran parte del cuidado del suelo y las plantas lo hacen en forma natural los insectos y que si se requiere usa purines, macerado de ajo con ají, ortiga o jabón potásico. Para abonar, emplea compost con guano de distintos animales.

Según Patricio Camoglino, los faros tienen diversas representaciones en cada región y comuna en función de su identidad territorial y productiva: "Se busca que sean un ejemplo claro de avance en la transición a la agroecología en el contexto cultural en que están insertos y que permitan mejorar la capacidad de la Agricultura Familiar Campesina e Indígena en la producción de alimentos sin contaminación y con alto valor nutritivo, valorando estos estilos de agricultura que cuidan la vida".

Regantes del sector El Durazno de Combarbalá celebran obra de entubamiento del canal Vado Bellaco

Escuchar al mundo rural y conocer en terreno una obra clave para la eficiencia hídrica marcaron la visita que realizó el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) a la Comunidad de Aguas Canal Vado Bellaco, en la comuna de Combarbalá.

La jornada, liderada por el director de INDAP Coquimbo, Víctor Illanes, partió con un conversatorio en la sede de la junta de vecinos de la localidad de El Durazno, donde el mundo campesino de la zona expuso sus principales requerimientos e inquietudes, abordando materias relacionadas con el fortalecimiento productivo, la optimización del riego y el acceso a instrumentos de fomento.

Luego, las y los participantes se trasladaron hasta el canal Vado Bellaco, donde gracias al Programa de Riego Asociativo (PRA) de la institución se ejecutó la obra correspondiente a la etapa N° 7, que consideró la entubación parcial de 385,9 metros lineales y la instalación de 15 compuertas prediales. La iniciativa busca reducir las pérdidas por infiltración durante la conducción del agua.

El presidente de la Comunidad de Aguas Canal Vado Bellaco, Claudio Vergara, valoró la visita y el apoyo de INDAP, y dijo que “contar con esta estructura nos ha servido para aprovechar el agua de buena forma. Los agricultores y las agricultoras han ganado en temas de eficiencia hídrica y eso nos permite seguir produciendo. Es importante trabajar con las autoridades, ya que entregar noticias e información a la gente campesina es muy relevante”.

Por su parte, Víctor Illanes resaltó que “estamos comprometidos con apoyar a las organizaciones de regantes y por eso en el canal Vado Bellaco hemos visto un trabajo colaborativo que se traduce en una intervención que mejora la gestión y aprovechamiento del agua y que beneficia a 22 vecinos del sector El Durazno. Igualmente, el conversatorio que realizamos fue muy provechoso, porque nos permite seguir conociendo las inquietudes de nuestros usuarios y usuarias”.

El apoyo para la etapa N°7 de obras en el canal consideró una inversión total de $81.642.862, siendo $77.440.342 el incentivo de INDAP y $4.202.520 de aporte de la población beneficiaria.

“Para el Ministerio de Agricultura es fundamental estar en terreno escuchando al mundo rural. Esta obra en el canal Vado Bellaco es un ejemplo de cómo el trabajo asociativo permite optimizar el uso del agua, en especial en el contexto de escasez hídrica que afecta a nuestra región. Esta iniciativa no solo mejora la eficiencia en la conducción, sino que entrega más equidad en la distribución del recurso”, señaló el seremi de Agricultura, Christian Álvarez.

La Comunidad de Aguas canal Vado Bellaco está compuesta por 22 regantes dedicados a la producción de frutas y hortalizas de temporada. Anteriormente la organización fue beneficiada por INDAP con la entubación parcial del canal en la etapa N° 5 y el revestimiento parcial en hormigón armado correspondiente a la etapa N° 3.