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A continuación, acceda a las distintas noticias de INDAP a nivel nacional:

 

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Remodelan pozo El Bellotal de Olmué para fortalecer trabajo de más de 70 familias campesinas

Más de 70 familias campesinas de la Provincia de Marga Marga se beneficiarán con la remodelación del pozo El Bellotal de Olmué. Esta obra fue mejorada con la construcción de un nuevo sistema de bombeo que funciona con paneles fotovoltaicos, el aumento de su capacidad de acumulación y un nuevo sistema de conducción.

El trabajo se ejecutó con financiamiento por los programas de Riego Asociativo (PRA) y de Obras Menores de Riego (PROM), dos herramientas de INDAP para facilitar el acceso de la Agricultura Familiar Campesina al recurso hídrico.

La inversión ascendió aproximadamente a 50 millones de pesos, con un incentivo de INDAP de 44,5 millones. El municipio de Olmué aporto casi 4 millones y el monto restante fue realizado por los beneficiados.

La gobernadora de Marga Marga, Carolina Corti, destacó que “una vez más nos encontramos en Olmué con una noticia fabulosa, con 70 familias que se van a beneficiar con este hermoso proyecto que mezcla el avance tecnológico, el recurso natural y el aporte de distintos actores. Cuando se juntan el Estado, el municipio y la voluntad de la comunidad, el resultado es óptimo, pero en este caso es casi perfecto”.

Fernando Torregrosa, director de INDAP Valparaíso, dijo que, “según me han contado los vecinos, este proyecto es muy relevante para ellos, ya que les permite contar con más agua, con un ahorro energético importante y mayor capacidad de conducción, lo que mejorará su actividad productiva y se traducirá en mayores ingresos y una mejor calidad de vida”.

En representación de los beneficiados, Valeska Arancibia expresó que “INDAP lleva muchos años entregando herramientas útiles, sin las cuales para nosotros sería imposible realizar una obra de esta magnitud, por lo que como comunidad estamos muy agradecidos con lo obtenido”.

O’Higgins celebra las medallas obtenidas por sus vinos campesinos en el concurso Catad’Or 2020

Una destacadísima participación en el concurso internacional Catad’Or Wine Awards -que este año celebró 25 años- tuvieron nuevamente los vinos campesinos de la Región de O’Higgins, elaborados por pequeños productores usuarios de INDAP

El vino Don Clemente Carménère 2019, de Osvaldo Díaz, de Palmilla, ganó la medalla Gran Oro. En tanto, Picaflor Gran Reserva Carménère 2019, de Carmen Valdés (Santa Cruz), y Don Dago Merlot 2019 y Amor Eterno Carménère 2019, de la Red del Vino, obtuvieron medalla de Oro. Además, el vino Papá Viejo Petit Verdot Reserva 2019, de la Viña Valle Herradura, de Enrique Orellana, ganó medalla de Plata.

El pequeño vitivinicultor Osvaldo Díaz contó que por primera vez participó en un concurso y se mostró feliz con su medalla Gran Oro. “Es maravilloso -dijo-, no lo esperaba; ganar esta medalla entre tantos participantes fue una sorpresa”. Agregó que su viña y el vino que elabora llevan el nombre de su único nieto, Clemente (8 años), que espera sea su sucesor. Por lo pronto lo ayuda en algunas labores en la viña, junto a su mamá Carla y al resto de la familia.

Sobre el vino ganador, señaló que es un carménère frutoso, aromático, de color intenso y acidez equilibrada. Se puede adquirir por solo 6 mil pesos y tras el premio lo más probable es que pronto se agote el stock de botellas. Díaz calificó de “excelente” el apoyo de INDAP y añadió que espera seguir contando con la asesoría y ayuda que recibe al estar en el Programa Vinos.

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El vino Picaflor Gran Reserva Carménère 2019, de Viñedos Carmen Valdés y Familia, de Isla Yáquil de Santa Cruz, también participó por primera vez en un concurso y obtuvo una medalla de Oro. Carmen Valdés indicó que el nombre del vino se puso en honor a los hombres de la familia, que son mayoría. “Estamos felices con el premio. Es muy importante, un reconocimiento a nuestro trabajo y dedicación”, expresó. Asimismo, destacó el apoyo de INDAP: “gracias a ellos estamos donde estamos”.

En esta versión del Catad’Or participaron en la categoría de Vinos Campesinos 81 productores de INDAP con 151 etiquetas, de los cuales 34 obtuvieron medallas. De O’Higgins participaron 14 vinos, además de dos emprendimientos, de Doñihue y Chépica, con el tradicional chacolí.

Romye Barra, jefa de Fomento y encargada del Programa Vinos de INDAP, señaló que los premios “ratifican el buen trabajo que se está haciendo con los pequeños productores vitivinícolas”. Agregó que éstos “han evolucionado de forma sorprendente. Todos tienen vinos muy buenos, han ganado diversos premios y ya están siendo conocidos y entrevistados por especialistas en el tema”.

Agregó que “varios de ellos han conformado una cooperativa, lo que refleja la madurez del grupo”, y anunció que “el próximo año continuaremos con la asesoría técnica, y además, pondremos énfasis en el tema de comercialización”. Resaltó que “estos vinos tienen algo especial: son grandes vinos hechos por pequeños vitivinicultores que están en todo el proceso, desde que se poda la parra hasta que se elabora y vende el vino”.

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El seremi de Agricultura, Joaquín Arriagada, afirmó que su cartera seguirá apoyando a los pequeños viñateros, quienes están elaborando vinos con historia, de gran calidad, de cepas ancestrales, que ya han ganado premios en distintos concursos.

Juan Carol García, director de INDAP O’Higgins, indicó que en 2016 la institución comenzó a apoyar a pequeños viñateros de la región, quienes al comienzo no estaban formalizados y cometían errores en el proceso productivo. Dijo que a través de un convenio se les entrega asesoría de los enólogos Arnaud Hereu y Francisca Palacios, de la Viña Odfjell, además de capacitaciones, giras, análisis de laboratorio, exposición de sus vinos a especialistas y el apoyo en catas. Los resultados están a la vista.

Pequeños agricultores del Prodesal de Yumbel se adjudican proyectos por $93 millones

Motocultivadores, estampadoras de cera, maquinaria apícola, equipamiento de riego, plantas de frutales y materiales de construcción para invernaderos y bodegas podrán financiar 126 usuarios del Programa de Desarrollo Local (Prodesal) de INDAP de la comuna de Yumbel, Región del Biobío, quienes se adjudicaron más de $93 millones en Incentivos al Fortalecimiento Productivo (IFP).

La entrega de estos recursos se realizó en una ceremonia con agricultores y autoridades que contó con distanciamiento social, uso de mascarillas y el aforo máximo permitido para actividades al aire libre.

El director regional de INDAP, Odín Vallejos, manifestó que estos incentivos están destinados a la adquisición de insumos y equipos necesarios para el desarrollo de los pequeños agricultores: “En esta ocasión entregamos $93 millones a 126 usuarios del Prodesal”.

Entre las beneficiarias estaba Julia Hernández, quien agradeció a INDAP y al municipio local este importante apoyo: "estoy muy feliz, porque las inversiones y la asesoría técnica que nos entrega el equipo Prodesal nos ha cambiado la vida, especialmente en estos momentos de pandemia que es cuando más necesitamos contar con productos frescos para consumir y vender”.

El alcalde de Yumbel, Juan Cabezas Vega, destacó la importancia de esta ayuda para los vecinos de su comuna. “Estos incentivos permiten que la  producción de la Agricultura Familiar Campesina siga funcionando para alimentar a los chilenos, lo que nos llena de satisfacción”.

La ceremonia se efectuó en el Parque Villa Alegre y también contó con la participación de la jefa del Área Yumbel de INDAP, Daniella Figueroa, y los profesionales del equipo Prodesal.

Los Incentivos al Fortalecimiento Productivo en la Región del Biobío ascienden a un total de $1.700 millones y cofinancian hasta 90% del valor bruto de los proyectos presentados por los agricultores.

INDAP llama a campesinas de Atacama a acreditarse para participar en Programa Mujeres Rurales

Un llamado a las campesinas de Atacama para que se acrediten como usuarias de INDAP y de esa forma puedan participar durante 2021 en el Programa Mujeres Rurales que se ejecuta en convenio con Prodemu, formuló la dirección regional de la institución.

Este programa de formación y capacitación promueve el desarrollo personal, social, productivo y económico de las mujeres rurales mediante una intervención de tres años en los que se les entregan herramientas y recursos para crear un emprendimiento asociativo, conjuntamente con un trabajo psicosocial, y así mejorar su calidad de vida. En 28 años ya se han beneficiado con esta iniciativa más de 30 mil campesinas.

Ambas instituciones están trabajando fuertemente en difundir los beneficios que tiene el Programa Mujeres Rurales, cuyo primer requisito es ser usuarias de INDAP, esto es cumplir con los requisitos de la Ley Orgánica del servicio.

Una vez que se ha verificado la acreditación, se procede formar grupos o módulos de trabajo con las beneficiadas en torno a un rubro que tenga relación con actividades agrícolas o bien que sea conexo con la agricultura, como la artesanía, y que posea una alta demanda en el mercado.

En 2020 el convenio entre INDAP y Prodemu permitió formar a 115 mujeres de Atacama agrupadas en módulos de trabajo de rubros como apicultura, hortalizas y hierbas medicinales, entre otras, de las cuales 35 egresarán en diciembre próximo.

La directora de INDAP Atacama, Mariela Herrera llamó a las mujeres del campo atacameño a que se acrediten en este convenio, “para que desarrollen emprendimientos asociativos que mejoren su calidad de vida y la de sus familias, a través de una estrategia de habilitación económica, productiva y social basada en el desarrollo de sus competencias como mujeres y también como productoras”.

El programa tiene cuatro líneas o ejes de acción: asesorías técnicas, formación de unidades productivas de emprendimiento, inversiones y la elaboración de un plan de negocios trienal que incluye la comercialización y formalización para las beneficiadas.

Desde estanques de agua hasta núcleos de abejas reciben agricultores Prodesal de Catemu

Un total de 100 agricultores del Programa de Desarrollo Local (Prodesal) de la comuna de Catemu, Región de Valparaíso, fueron beneficiados con Incentivos al Fortalecimiento Productivo (IFP), que tiene como objetivo entregar herramientas agrícolas para que los usuarios de INDAP fortalezcan sus emprendimientos.

Los productores beneficiados se adjudicaron proyectos para sus distintos rubros, como núcleos de abejas, pulverizadoras, desbrozadoras, estanques y acumuladores de agua, además de pequeños chivos que buscan mejorar la genética del ganado de la zona.

La productora de hortalizas Avelinda Hidalgo recibió una pulverizadora y aseguró que “esta ayuda es tremendamente útil, ya que cualquier cosa que nos podamos ahorrar termina siendo positiva para nosotros, así que feliz. Otro punto muy bueno es que cuando recibimos la maquinaria vino un encargado de la marca a realizar una pequeña capacitación, lo que es muy necesario para usarla de manera correcta”.

El director de INDAP Valparaíso, Fernando Torregrosa, informó que “hoy estamos acá en Catemu, pero los proyectos IFP se han estado entregando en toda la región, incluso en Isla de Pascua, ya que queremos entregar las mejores herramientas a los pequeños campesinos, para que estos puedan optar a mayores ingresos y así a mejorar su calidad de vida”.

La entrega de los proyectos IFP en Catemu significó una inversión aproximada de 60 millones de pesos.

Mujeres rurales de Atacama compartieron experiencias para obtención de resolución sanitaria

En el marco del plan de trabajo que desarrolla la Mesa de la Mujer Rural de Atacama, y con representantes de todos los territorios de la región, se llevó a cabo una transferencia tecnológica vía telemática para conocer el trabajo que realizan las productoras agrícolas para la obtención de resoluciones sanitarias, a través de videos explicativos de dicho proceso.

En la actividad participaron la seremi de la Mujer y la Equidad de Género, Jessica Gómez; la directora regional de INDAP, Mariela Herrera, y la directora regional del SAG, Mei Maggi Achu, quienes destacaron el trabajo realizado por  emprendedoras de Atacama como María Rivera, de la localidad de Imperial Bajo, en Vallenar, quien produce mermeladas de naranja, mango e higos, y Paula Riquelme, criancera de la quebrada de Camarones, productora de queso de cabra.

Paula Riquelme compartió con las asistentes y respondió sus inquietudes en torno al saneamiento básico para presentar la carpeta sanitaria ante la Seremi de Salud y el tipo de inversiones que ha realizado y que le permitieron obtener su resolución y autorización de funcionamiento después de casi 17 años de este rubro a nivel regional.

La criancera se refirió a la jornada señalando que “estoy muy agradecida de que me hayan invitado y haber tenido esta experiencia de contarles a otras mujeres  cómo es mi proyecto y cómo lo inicié. Una de las brechas que tenemos en la región es que normalmente no se va a terreno a conocer los emprendimientos y debemos tener a futuro parcelas demostrativas para que se visiten, porque son muchas etapas para que un proyecto se consolide. A mí me pasó. Leía la normativa y no la entendía, pero hay que perseverar, consultar y hacerse asesorar por gente que sabe”.

Añadió que su rubro es muy potente en Atacama: “Necesitamos desarrollar el rubro de los criadores de cabras mucho más, porque nos puede ayudar a mover la economía, a dar empleo y podemos ser un aporte a nivel nacional, ya que son productos sanos, nutritivos y variados”.

La seremi Jéssica Gómez felicitó a las 25 asistentes a la reunión online por la gran convocatoria y dijo que “esta transferencia técnica permite que las mujeres rurales de nuestra región conozcan en profundidad las acciones que deben hacer para obtener la resolución sanitaria y así mejorar sus emprendimientos, lo que les permitirá aumentar su autonomía económica, un eje que impulsamos como ministerio”. 

La directora regional de INDAP valoró la jornada y dijo que “es gratificante ver cómo las mujeres de Atacama comparten sus experiencias y proyectos, para los cuales la obtención de la resolución sanitaria es fundamental, ya que les permite abrir canales comercialización y poner a disposición de los consumidores productos sanos, de calidad, con identidad y producidos por mujeres”. 

Más de 160 hectáreas de frutales sumó la pequeña agricultura de Ñuble en últimos dos años

La Región de Ñuble, creada el 6 de septiembre de 2018, es eminentemente agrícola. Con una densidad poblacional que bordea los 480 mil habitantes, posee la mayor tasa de población rural del país (30,6%).  Los desafíos son importantes y diversas instituciones públicas tienen el foco puesto en otorgar herramientas que permitan mejorar la calidad de vida de estas familias.

INDAP es una de ellas y está impulsando acciones para diversificar la matriz productiva en la región. Es así como gracias a sus programas en los dos últimos años se ha logrado aumentar en 163 hectáreas la superficie de frutales, siendo los cultivos de frambuesas, frutillas y cerezos los que han registrado un mayor incremento, con 53, 34 y 20 hectáreas, respectivamente.

También se han incrementado las plantaciones de paltos (14 ha), castaños (9 ha), limones (7 ha), nogales (6 ha), arándanos (6 ha), olivos-mesa (5 ha), avellano europeo (2 ha) y almendros, papayos, duraznos, mora híbrida y naranjos, estos últimos con superficies menores a las 2 hectáreas intervenidas.

La directora de INDAP Ñuble, Tatiana Merino Coria, expresó que “a través de la incorporación de estas nuevas superficies de frutales buscamos que nuestros agricultores vean mejorados sus ingresos, tanto en el corto plazo, como es el caso de las frambuesas y las frutillas, como en un plazo de 3 a 5 años, donde aparecen los paltos, castaños, limones, nogales y todos los demás frutales, cuya perspectiva de producción está en más de 10 años”.

Añadió que “nuestros agricultores han podido postular a diferentes concursos realizados en la región para estos rubros. En 2019 se aprobaron 487 proyectos por $679.520.274 y este año son 506 proyectos por $445.378.630, considerando los diferentes programas de fomento con los que contamos y llegando a todas las áreas de la región”.

Uno de los agricultores beneficiado con recursos para adquirir plantas de frambuesas fue José Olave, del sector Moticura de la comuna de San Carlos: “Yo hace más de 15 años que trabajo en el cultivo de frambuesas y en todo este tiempo mi huerto se ha ido envejeciendo, pero gracias a INDAP el año pasado pude comprar 9.000 plantas de la variedad Heritage, que me sirvieron para renovar parte del huerto. Me parece excelente el apoyo a la fruticultura en Ñuble, ya que es una gran ayuda para los productores de berries”, dijo.

Eduardo Bustos, productor de frutillas de Quirihue, se adjudicó un proyecto para adquirir 20 mil plantas que le sirvieron para comenzar con su negocio. “Antes era trabajador forestal y pasaba todos los días lejos de mi familia. Por esa razón decidí cambiar el rumbo y opté por emprender con las frutillas. Estoy agradecido de INDAP por el apoyo que se me ha otorgado y espero seguir avanzando”, expresó.

Durante este año y el próximo, INDAP Ñuble seguirá apoyando las iniciativas impulsadas por sus usuarios que apunten a incorporar nuevas superficies de frutales para diversificar la matriz productiva de la región, mejorando así la rentabilidad de los predios agrícolas.

Maule: Productores de vinos campesinos lucen medallas conseguidas en concurso Catad’Or 2020

Cuatro viñas maulinas de pequeños productores usuarios de INDAP obtuvieron medallas de oro y plata en la categoría Vinos Campesinos Ancestrales del certamen Catad'Or Wine Awards 2020, en la que este año participaron 151 etiquetas desde el Valle de Codpa, Región de Arica y Parinacota, hasta el Valle de Cautín, en La Araucanía.

Medalla de oro se llevó Montura Vieja 2019, vino asoleado de la Viña Cárdenas del productor Hugo del Carmen Cárdenas, de Coronel de Maule, comuna de Cauquenes, socio de la Cooperativa Noble Porfía. “Me sorprendí un poquito con la noticia, porque nunca pensé llegar a ese nivel, aunque tenía fe en mi vino”, comentó el galardonado.

“Yo soy productor de viñas desde siempre y tengo viñas de más de 120 años. Nací en esto, mi padre y mi abuelo se dedicaban a esto, pero yo hace como 10 años que he estado más concentrado en la actividad. Nunca había ganado un premio así, solo una vez en una feria local. Estoy muy contento por el reconocimiento, porque yo quiero mucho esta cepa, me gustan sus características y además es resistente a todo”, añadió Cárdenas.

También obtuvo medalla de oro el vino San Serafín País 2019, de la Viña San Serafín de Juan José Chávez, de San Javier. Este productor criado entre parras, de familia viñatera, tiene una viña de más de 200 años, posee una bodega en Melozal y el vino por el que fue premiado es con uvas de la viña que tiene en la zona de Sepultura.

“Siempre cuando uno concursa hay ilusión de ganar algo, pero igual fue una grata sorpresa y una gran satisfacción este logro en lo personal, y también para la zona, porque de alguna manera uno aporta un grano de arena para incentivar que las cosas se vayan haciendo mejor, porque somos una zona que producimos mucha uva vinífera y es importante fomentar estas cosas para ir aumentando el nivel de los vinos”, dijo Chávez.

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Medallas de plata, en tanto, recibieron el vino La Siembra País 2019, de la Viña Elsa Sánchez de Cauquenes, y Soles Dorados Cosecha Tardía País 2018, de la Cooperativa Agrícola y Vitivinícola El Mejor País Ltda. (Mevipacoop), de Cauquenes.

Óscar Muñoz, director de INDAP Maule, destacó la importancia de la participación de los pequeños productores de vinos en este concurso: “Estamos muy contentos del interés que demostraron en mostrar sus vinos y someterlos al escrutinio de los jueces. Acá se demuestra el buen trabajo que están realizando, al rescatar vinos ancestrales que son un patrimonio cultural de nuestra zona, principalmente con el uso de uva País, que se revitaliza en estos vinos, y por el trabajo que nuestra institución realiza con ellos a través de nuestros programas de fomento productivo”.

El jurado de este certamen estuvo integrado por 45 expertos nacionales y extranjeros, quienes evaluaron las muestras en una cata a ciegas. Estas jornadas contaron con comisarios de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), la Unión Internacional de Enólogos y la Federación Internacional de Grandes Concursos de Vinos y Licores (Vinofed).

Pequeños productores del Prodesal de San Esteban reciben infraestructura y maquinaria agrícola

Chipeadoras, desbrozadoras con kit de seguridad, bombas de espalda motorizadas y trituradores de grano son parte de la maquinaria agrícola que recibieron agricultores usuarios INDAP de la comuna de San Esteban, en la Región de Valparaíso, que fueron beneficiados con proyectos de inversión (IFP) que les permitirán mejorar sus procesos productivos.

“Yo recibí una bomba de espalda para desinfectar los gallineros para las 150 aves que tengo. A mí no me alcanzaba el dinero para comprar este equipo, así que estoy muy contenta porque voy a poder tener mis gallinas más sanitas, sobre todo en la época de invierno que es cuando más se resfrían”, comentó la agricultora Vidalia Fuenzalida, del sector Lo Calvo.

Por su parte, José Trigo, quien se dedica a la ganadería bovina, recibió una trituradora de granos. “Me va a servir para moler y picar los granos para la engorda, como el poroto soja, el maíz y la curahuilla; también me sirve para picar pasto y mezclarlo con otros alimentos y así se aprovecha mejor. Esto me viene de perillas”, dijo.

Parte de esta entrega se realizó en el Estadio Municipal de la comuna, oportunidad en la que 15 usuarios recibieron estos equipos junto con capacitación y demostración del uso de cada máquina, en el marco del primer y segundo llamado de este concurso dirigido a usuarios del Programa de Desarrollo Local (Prodesal).

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Como parte de estos proyectos, en los próximos días también se hará entrega de implementación como invernaderos, sistemas fotovoltaicos para calefaccionar gallineros, aves, núcleos de abejas, cabras lecheras, centrifugas para extracción de miel, batea desoperculadora y módulos de forraje verde hidropónico.

A través de estos proyectos se beneficiarán a un total de 76 agricultores de la comuna de San Esteban, con una inversión de $71.716.943 que contempla un incentivo de INDAP de $44.665.180 y un aporte de la Fundación Anglo American de $13.872.856, como parte del convenio que tienen ambas instituciones, además de $13.178.907 de los usuarios favorecidos.

“Estamos en un período complejo, donde producto de la sequía y la pandemia necesitamos dar mayor apoyo a nuestros usuarios. La entrega de maquinaria, implementación y otros insumos a través de estos proyectos es fundamental para que puedan modernizar su trabajo y además optimizar sus tiempos, mejorar su producción y tener una mejor calidad de vida”, manifestó el director de INDAP Valparaíso, Fernando Torregrosa. 

INDAP expone a alcaldes rurales plan que mejora condiciones de usuarios Prodesal más vulnerables

Una serie de reuniones con alcaldes de comunas rurales de todo Chile inició INDAP este martes para presentar y recoger impresiones sobre el Eje de Mejoramiento de las Condiciones de Vida que implementó en favor de los más vulnerables de la pequeña agricultura, usuarios del Programa de Desarrollo Local -Prodesal-.

La exposición ante municipios de la Macrozona Norte, desde Arica hasta Coquimbo, que encabezó el director nacional de INDAP, Carlos Recondo, dio la partida a estos encuentros que continuarán todos los días hasta el viernes, en grupos zonales que alcanzarán a Magallanes.

El Eje de Mejoramiento de las Condiciones de Vida, una nueva etapa luego de instalado el plan de modernización del Prodesal, apunta a complementar el apoyo productivo con el bienestar social en línea con la Política Nacional de Desarrollo Rural que impulsa el Ministerio de Agricultura.

La meta es que los usuarios conozcan la oferta social a la que pueden acceder, programas relacionados con vivienda rural, servicios de agua, energía, saneamiento y manejo de residuos domiciliarios, infraestructura de conectividad y servicios sociales de apoyo a grupos prioritarios, entre otros, y lograr una articulación pública.

El director nacional de INDAP, Carlos Recondo, abrió la reunión de este martes destacando que los alcaldes “son nuestros principales socios” en los dos programas de mayor cobertura, los que suman unos 100 mil usuarios en todo Chile: el Prodesal, que está en 258 comunas rurales, y PDTI, en 84 municipios.

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“Tenemos muy claro que a través del fomento productivo no estamos impactando suficientemente en aquellos que tienen una mayor vulnerablidad social. Queremos que ustedes nos ayuden a definir, a encontrar formas de cómo desde el INDAP a la vez cumplimos ese rol para otorgarle mejor calidad de vida a la gente que participa en nuestro programa. Este es el desafío que tiene INDAP hoy”, indicó.

INDAP estima que los equipos técnicos de Prodesal en cada territorio tienen un rol clave en esta gestión para comunicar, informar necesidades y ser un soporte, por eso estas reuniones son relevantes para conocer eventuales puntos críticos y generar las mejores acciones para su puesta en marcha.

EXPERIENCIAS DESDE LAS COMUNAS:

En el encuentro participaron los alcaldes Camarones, Iván Romero y Lorena Condori (S); Freirina, Cesar Orellana; La Higuera, Yerko Galleguillos, y Alto del Carmen, Jorge Villar (s), junto a consultores Prodesal de Taltal, Elisa Jara, y de Calama y Ollague, Jaime Mora.

El grupo fue convocado a identificar las brechas que afectan a los pequeños agricultores y proponer acciones que podría planificar el Prodesal. En ese intercambio de manera casi unánime señalaron las dificultades de conectividad tanto física como digital, falta de servicios básicos, problemas para el abastecimiento de insumos en zonas apartadas, necesidades de atención de los adultos mayores y de oportunidades para los más jóvenes.

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Jorge Villar, de Alto del Carmen, que se declaró de acuerdo con todos los ejes planteados por INDAP en este plan, enfatizó que la brecha digital “impide a los pequeños agricultores comercializar en la redes”, mientras Elisa Jara, consultora en Taltal, comentó que ese sector “está como un poco abandonado y con problemas serios de conectividad. Es un tema muy importante para nuestros productores”.  César Orellana, de Freirina, en tanto, complementó como ejemplo de esas brechas que en su comuna “hay sectores en donde no tenemos ni siquiera energía eléctrica”.

Carlos Recondo, al término de la reunión, en primer lugar valoró el “reconocimiento que hicieron todos” a los equipos técnicos extensionistas por su nivel de compromiso con los usuarios, y destacó entre las necesidades mencionadas la de una mejor articulación entre actores públicos, la recurrencia de la brecha digital como un tema y los desafíos que trae el incremento de la edad de los usuarios.

Junto al director nacional de INDAP por parte del servicio participaron de esta reunión el subdirector nacional, Luis Bravo; la jefa de la División de Fomento, Francisca Silva, y el equipo que coordina esta tarea: María José Valladares, Josefa Cuesta y Francisco Parada.

PRÓXIMAS REUNIONES
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La serie de reuniones continuará este miércoles con el encuentro con alcaldes y consultores de comunas desde Valparaíso a O´Higgins. El jueves será el turno de los municipios entre Maule y La Araucanía, y el viernes culminará con el diálogo con los representantes de municipios entre Los Ríos y Magallanes.

Productor de Guarilihue David Ramírez ganó premio al Mejor Vino Ancestral en Catad’Or Wine Awards

En el selecto grupo de los premios más importantes del concurso Catad’Or Wine Awards, junto a empresas vitivinícolas como Casa Silva, Tabalí y Miguel Torres, inscribió su nombre David Ramírez Fuentealba (45), pequeño productor de INDAP de la localidad de Guarilihue, comuna de Coelemu, Región de Ñuble, cuyo Mayor Tesoro Cinsault 2019 fue galardonado como el Mejor Vino Ancestral Campesino 2020.

Y no solo eso. El vino de la Viña Ramírez, que David trabaja junto a su hermano Abraham, recibió un calificación histórica (93 puntos) desde que se incorporó la categoría de Vinos Campesinos al concurso, en 2017, lo que le valió una medalla de Gran Oro. Además, lo hizo con su primera producción en botella, ya que antes vendía “para granel y chimbombo, con métodos tradicionales, que es como más le gusta a la clientela de mi zona”.

En esta versión aniversario, por los 25 años de Catad’Or, participaron 81 productores de INDAP con 151 vinos en la categoría de Vinos Campesinos, de los cuales 34 obtuvieron medallas. Además de Ramírez también recibieron Gran Oro Caudillo Benavides Cinsault 2020, de Viña Alto Piedra, de Quirihue, y Don Clemente Carménère 2019, de Viña Don Clemente, de Palmilla. Hubo otras 28 de Oro y 3 de Plata.

Ramírez cuenta que la historia de esta viña familiar parte con su abuelo, Juan Rosas Luengo, quien llegó al Valle del Itata desde la zona central en 1890 y plantó las primeras parras de Cinsault, País y Moscatel de Alejandría, “para autoconsumo y para contar con bebida para los trabajadores cuando se hacían la trilla y otras labores de campo”. También cultivaba trigo y lentejas.

En 1960 heredó el campo su padre, Juan de la Cruz Ramírez Flores, fallecido hace tres años, quien aumentó la superficie de viñas porque creyó que podía ser un buen negocio. “Vendía a granel en los mercados regionales de Concepción, Chillán, Talcahuano, y un poco en chuicos”, recuerda Ramírez.

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Después de un tiempo dejaron de hacer vino y comenzaron a vender la uva a granel, pero los precios decaían cada vez más. En 2016 Ramírez intentó partir con el embotellado, pero desistió. En 2019 retomó el proyecto con sus primeras mil botellas de Cinsault, que es el vino que lo consagró en este Catad’Or 2020.

En este exitoso proceso trabajó junto al enólogo Demy Olmos Soto, quien llegó hace cinco años a Coelemu para trabajar en el Servicio de Asesoría Técnica (SAT) de INDAP y que ahora está al frente de un departamento productivo en el municipio local. “Él me apoyó desde el cultivo de la viña hasta el proceso final y el embotellado. Seguí al pie de la letra cada una de sus recomendaciones, seleccionando la uva, trabajando en forma metódica y lo más natural posible. Sin él este premio no hubiera sido posible”, dice Ramírez.

En relación al galardón obtenido, el que recibió personalmente en el Hotel Cumbres Lastarria junto a su hijo Juan David y al jefe (S) de Mercados de INDAP, Juan Cristóbal Coloma, cuenta que “cuando me dieron la noticia me sentí sorprendido, pero feliz, porque fue un trabajo cuidadoso que rindió frutos y que me abre un camino de esperanza para seguir en el rubro y crecer con el negocio”.

“Yo estudié técnico agrícola y no quise seguir otra carreta porque tenía claro que quería quedarme en el campo para mantener la tradición familiar. Le puse Mayor Tesoro a mi vino porque para mi padre la viña era lo más querido, su gran tesoro, y yo la valoro de la misma forma”, agrega Ramírez.

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El pequeño productor cuenta que el año pasado ganó un concurso regional en Ñuble con el mismo vino, el que mantiene en proceso de guarda en barrica para embotellar otras mil unidades: “Por la pandemia las ventas han estado lentas, pero confío en que con el premio y la medalla podré colocar mi Cinsault en buenos mercados”.

Actualmente junto a su hermano están en proceso de terminar la construcción de una bodega y esperan postular a algún proyecto de INDAP –“que siempre nos apoya en todas las actividades del campo”- para implementarla y elaborar ​nuevos vinos con sus 5 hectáreas de Moscatel de Alejandría, 3 de Cinsault y 1 de Torontel. “La esperanza nos mueve hoy más que nunca”, dice.

El director nacional de INDAP, Carlos Recondo, destacó la participación récord de productores campesinos en esta versión del concurso Catad’Or, así como la importante cantidad de medallas conseguidas, sobre todo las primeras de Gran Oro. “Eso refleja que los vinos ancestrales están a un gran nivel, lo que les permitirá ir abriendo nuevos mercados para su comercialización”, expresó.

Las medallas obtenidas por los productores de INDAP por región son las siguientes:

Medalla de Gran Oro:

Don Clemente Carménère 2019, Viña Don Clemente, O’Higgins.

Mayor Tesoro Cinsault 2019, Viña Ramírez, Ñuble.

Caudillo Benavides Cinsault 2020, Viña Alto Piedra, Ñuble.

Medalla de Oro:

Pintatani Santa Elena País 2019, Quinta Santa Elena, Arica y Parinacota.

Ayllu Catchir Late Harvest Moscatel 2019, Viñateros de Altura, Atacama.

Wayra Syrah 2019, Viña Wayra, Coquimbo.

Amor Eterno Carménère 2019, Red del Vino, O’Higgins.

Don Dago Merlot 2019, Red del Vino, O’Higgins.

Picaflor Gran Reserva Carménère, Viñedos Carmen Valdés y Familia, O’Higgins.

Montura Vieja Cosecha Tardía 2019, Viña Cárdenas, Maule.

San Serafín País 2019, Vinos San Serafín, Maule.

Redentor Carménère 2019, Viña Castellón, Ñuble.

El Guindo Cinsault 2019, Viña El Guindo, Ñuble.

Magenta Cinsault 2019, Viña Magenta, Ñuble.

Embajador Cinsault 2019, Viña Santa Elsa, Ñuble.

Sol Violeta Brut 2018, Viña Sol Violeta, Ñuble.

Tres C Cinsault 2019, Viña Tres C, Ñuble.

Trifulca Cinsault 2019, Viña Trifulca, Ñuble.

Grower's Cinsault 2019, Viña El Maitén, Ñuble.

Secano Chasselas 2018, Viña Mora Reyes, Ñuble.

Doña Elita Brut 2018, Viña Doña Elita, Ñuble.

Gran Delito Torontel 2019, Vinos de Patio, Ñuble.

Trehuaco Cinsault 2019 Juan Arriagada, Viñadores de Trehuaco, Ñuble.

Trehuaco Cinsault 2019 Lucía Rodríguez, Viñadores de Trehuaco, Ñuble.

Trehuaco Cinsault 2019 Jaime Ruiz, Viñadores de Trehuaco, Ñuble.

Trehuaco Cinsault 2019 Cristián Escare, Viñadores de Trehuaco, Ñuble.

Cuarzo Cinsault 2018, Viña Cortez, Ñuble.

El Taita País 2019, Viña El Taita, Ñuble.

Arístides País 2020, Viña Arístides, Ñuble.

Espíritu Indomable Cinsault 2020, Viña Los Aromos, Biobío.

Borde Sur Syrah 2018, Viña Santa Ximena, Biobío.

Medalla de Plata:

La Siembra País, Viña Elsa Sánchez, Maule.

Soles Dorados País 2018, Mevipacoop, Maule.

Tinajacura Cinsault 2019, Viña Tinajacura, Ñuble.

 

Agricultor de Collipulli Omar Mardones cambió cultivos tradicionales por frutales "para crecer"

Cuando Omar Mardones, pequeño agricultor del sector Surco y Semilla de Collipulli, se encontró con la terrible realidad de que los ingresos obtenidos por sus cultivos de trigo, avena y raps no le alcanzaban para costear la educación de sus hijos, tomó la drástica decisión de dar un giro en su producción y apostar por la diversificación en frutales.

“De la necesidad. Así nació la idea de iniciar otros cultivos más intensivos y más rentables. También, de aprovechar de mejor forma los recursos de suelo y agua que tiene mi predio. Luego, toqué las puertas del INDAP y me ayudaron al establecimiento de frutillas, cerezas y arándanos. Siempre hemos tenido buena relación, el trabajo conjunto funciona de buena forma”, comenta orgulloso el agricultor sobre los inicios de su emprendimiento, que le permitió pagar la universidad a sus hijos.

Mardones también dice que el rubro frutícola es una experiencia recomendable para los pequeños agricultores: “Antes, cuando tenía los cultivos tradicionales, a la hora de cosechar y pasar máquina quedaba todo lleno de paja, en cambio con los frutales el campo continúa verde, es un cambio importante”.

INDAP y el Plan Impulso

A pesar de que ya consiguió su objetivo, vivir de la fruticultura y educar a sus hijos, el entusiasmo y dedicación de este agricultor no cesa. Sigue creciendo y perfeccionándose. Actualmente, a través del Plan Impulso Araucanía, ha diversificado su matriz productiva, incorporando nuevas variedades de arándanos en base a lo que demanda el mercado. Este nuevo proyecto, de más de $3 millones, lo está desarrollando con incentivos del Programa de Desarrollo de Inversiones (PDI) de INDAP, con crédito para mantención y un sistema de riego en sus huertos para el establecimiento de nuevas superficies. Así fue como adquirió 1.500 nuevas plantas de arándanos de un vivero certificado, junto a insumos para su establecimiento.

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Lo que hizo este agricultor es un buen ejemplo de lo que se debe aspirar a través del Plan Impulso, dice Carlos Recondo, director nacional de INDAP. En su visita al predio de Mardones, la autoridad del agro sostuvo que La Araucanía tiene un potencial agrícola enorme e incluso se ha ido ampliando a causa del cambio climático, que ha permitido incorporar nuevos cultivos.

“Juntos debemos garantizar que los pequeños productores que se atrevan a diversificar tendrán más certeza en su comercialización. Eso se consigue en la medida en que más agricultores se vayan incorporando a estos nuevos rubros. En INDAP, junto al Plan Impulso, estamos promoviendo la diversificación, y aquí en el huerto de don Omar hemos verificado que es posible que la Agricultura Familiar Campesina desarrolle nuevos cultivos”, aseguró Recondo.

Carolina Meier, directora regional del servicio, enfatizó que todos los pequeños agricultores de La Araucanía que se atrevan a diversificar su producción con huertos de frutales tienen las puertas abiertas. “Les pedimos a esos emprendedores acercarse o llamar a las oficinas de las agencias de área, porque tenemos muchos instrumentos de fomento para apoyarlos, desde créditos y riego hasta inversiones y asesoría técnica. De esa manera pueden dar el gran salto a la fruticultura”.