ARTESANÍA DE JUNCOS LA ÚLTIMA VOZ DE LA RAZA YAGÁN
Julia González Calderón, una de las pocas herederas de los canoeros que navegaron en los revueltos canales subantárticos, expone en el Museo Nacional de los Indios Americanos la tradición de hacer canastos, cestas y arpones a la usanza de sus ancestros.
Recién después de tres meses suspiró y sus profundos ojos negros quedaron clavados en la obra. Había terminado su primera cesta y sus manos de niña de nueve años le quedaron adormecidas tanto hacer y deshacer puntos con lienzos de junco en busca de la perfección: “Yo estaba orgullosa, lo había hecho sin ayuda y mi madre –Úrsula Calderón- me felicitó, después lo llevó a Puerto Williams, vendió el canasto que era bien grande, y trajo cositas para comer”, recuerda Julia González Calderón.