Decenas de entusiastas agricultores participaron en actividad práctica y teórica de agroecología, que les entregó nociones de esta ciencia, como también los beneficios de la biodiversidad existente al interior de la huerta.
El taller concluyó con la construcción de un deshidratador solar que, entre sus bondades, cuenta con la utilización de energía limpia, gratuita, por todo el año, dándoles como valor agregado la conservación de los productos por más tiempo en una zona con permanente existencia del principal recurso.