Margarita Contreras, la campesina que inició el rescate del tomate rosado en el Maule
Cuando aparecieron los tomates larga vida, redonditos, de cáscara gruesa y fáciles de pelar, Margarita Contreras creyó que el mundo comenzaba a acabar. Sin el sabor de los tradicionales rosados, que conocía desde niña en su localidad de Flor del Llano, cerca de San Clemente, los miró con atención y se propuso, más que nunca, cultivar los suyos.