Luis Correa dejó atrás su vida en la ciudad para ser agricultor y comenzar de cero en Cochiguaz
“El que puede cambiar sus pensamientos puede cambiar su destino”, dice una de las más celebres frases del escritor y periodista estadounidense Stephen Crane, la que pareciera haber sido escrita para Luis Correa (83), quien junto a su esposa Angélica decidió dejar su vida en La Serena, donde desarrolló una vasta trayectoria en el área de ventas de una gran empresa y en obras sociales en el Rotary Club, para convertirse en agricultor en la localidad de Cochiguaz, comuna de Paihuano.