Pequeños ganaderos magallánicos cambian antiguas prácticas de pastoreo con apoyo de INDAP
Las ovejas son asustadizas ante la presencia de curiosos, pero pastan tranquilas en la inmensidad de Tierra del Fuego. En promedio, cada ovino necesita cerca de una hectárea para alimentarse, y en una población de más de 2 millones no cuesta imaginar que el mayor daño queda en las praderas, considerando que el pastoreo extensivo lleva más de 100 años de historia. Expertos de INDAP hoy trabajan diversas fórmulas para recuperar y mejorar los suelos y, de paso, aumentar las ganancias y la productividad de estos animales en la isla fueguina.